¿ Sirve el Intercambio de Jeringas?

¿ Para que necesitamos intercambiar agujas?

Más de un millón de personas en los Estados Unidos se inyectan drogas, con un alto costo a la sociedad (en cuidados de salud, pérdida de la productividad, accidentes y crímenes) de mas de $50 billones de dólares al año.(1) Las personas que se inyectan drogas ponen en peligro su propia salud. Si ellos contraen el VIH, los compañeros con quienes comparten agujas/jeringas, sus parejas sexuales y sus descendientes pueden estar en peligro.

Un tercio de todos los casos de SIDA están ligados al uso de drogas intravenosas. En las mujeres, el 64% de los casos del SIDA se deben al tener sexo con alguien que se inyecta drogas intravenosas. La fuente de infección de más de la mitad de los niños que nacen con VIH se debe al uso de drogas intravenosas.(2)

Alrededor del mundo y en más de sesenta localidades en los Estados Unidos, los programas de intercambio de agujas/jeringas han surgido para poder contrarestar los riesgos al usar drogas intravenosas. Estos programas no solo distribuyen agujas/jeringas nuevas y eliminan en forma segura las agujas/jeringas que usan los usuarios de drogas intravenosas (UDIs), estos (los programas) generalmente ofrecen una variedad de servicios relacionados al caso, como son servicios de referencia a programas para tratamiento de drogas, pruebas del VIH y apoyo psicológico.(3)

¿ Porque comparten las agujas/jeringas los que usan drogas?

En parte porque talvez no hay suficientes agujas a su alcance. La gran mayoría de los UDIs saben que corren el riesgo de contraer o transmitir el VIH u otras enfermedades si ellos comparten equipo contaminado. Sin embargo, las agujas esterilizadas no siempre están al alcance de la mano o al alcance de sus bolsillos.

La mayoría de los estados en los Estados Unidos tienen leyes de paraphernalia lo que convierte en crimen poseer o distribuir cualquier clase de equipo relacionado con medicina que no sea con "propósitos médicos legítimos" lo cual sitœa a los que se inyectan drogas bajo acción judicial. Adicionalmente, diez de los estados y el Distrito de Columbia poseen leyes que requieren una receta médica para poder comprar una aguja/jeringa. Aœn en lugares donde la ley permite la venta legal de jeringas, los farmacéuticos muchas veces se resisten a vendérselas a los UDIs.(4)

¿ Como se puede reducir el riesgo al inyectarse?

Ubicar a las personas que se inyectan drogas en centros de tratamiento y mantener las drogas fuera de su alcance es la mejor solución. Desafortunadamente, aun aquellos UDIs que están muy motivados pueden encontrarse con pocos servicios disponibles. Los centros para el tratamiento de drogas muy frecuentemente tienen largas listas de espera y menos del 15% de los UDIs están bajo tratamiento en un momento dado.(5)

Para aquellos que no pueden o no dejarán de inyectarse drogas, la mejor forma de evitar la propagación del VIH es usando agujas esterilizadas al inyectarse o por lo menos dejar de compartir agujas. Los usuarios de drogas que comparten deben desinfectar su equipo (de inyección) minuciosamente usando cloro, aunque este proceso no sea tan seguro como usar siempre una jeringa o aguja esterilizada.(6)

¿ El intercambiar agujas estimula el uso de las drogas?

No existen evidencias de que los programas de intercambio de agujas aumenten la cantidad de drogas que consumen los clientes de estos o entre la comunidad en general.(3) Al hacerse un estudio a un programa de intercambio de agujas/jeringas en San Francisco que se abrió en 1988 se encontró que entre 1987 y 1992, la frecuencia de inyección de drogas entre los UDIs reclutados en las calles declinó de un 1.9 a un 0.7 de inyecciones por día.(7) El aumento tanto en el uso de drogas como de nuevos iniciados y de usuarios mas jóvenes, no ocurrió en presencia de los intercambios; de hecho, los programas de intercambio pudieron haber sido los causantes de la reducción en la cantidad de abusos de drogas en el área.

¿ Reducen la propagación del VIH?

Si, casi seguro. Los programas de intercambio de agujas/jeringas están basados en un principio de salud muy conocido - eliminar el movil que ayuda a transmitir la infección de una persona a otra, del mismo modo que se reduce la cantidad de mosquitos para ayudar a prevenir la malaria.

En New Haven, Connecticut, un estudio a las agujas que eran regresadas a los programas de intercambio, desarrolló un modelo matemático que calculó una posible reducción del 33% en la tasa de nuevos casos de infección con VIH entre los clientes de programas de intercambio de jeringas/agujas.(8) Una revisión a la literatura utilizada al desarrollar el modelo matemático, la cual fue patrocinada por el CDC llevado a cabo por un equipo de investaigadores/científicos, sugieren que este estimado puede ser aun mas bajo.(3)

Un estudio muy minucioso a los programas de intercambio de jeringas/agujas de la ciudad de Nueva York encontró que la tasa de nuevas infecciones entre los participantes del intercambio era del 2%. Lo cual es mucho mas baja que lo estimado 4-7% entre los UDIs que no están en programas de intercambio.(9) El estudió tambien reveló que entre los clientes, el usar agujas/ jeringas rentadas/alquiladas disminuyó un 75%, el usar agujas/jeringas usadas bajó un 62%, y el uso de algodones con alcohol subió hasta un 150%.

Los programas de intercambio de agujas/jeringas han logrado reducir la tasa de casos de hepatitis tipo "B", una infección que puede ser propagada al compartir agujas/jeringas. En Tacoma, Washington, los clientes en programas de intercambio de agujas/jeringas estaban hasta 8 veces menos propensos a contraer Hepatitis "B" y "C" que los UDIs que no estan en los programas.(10)

Los programas de intercambio de agujas/jeringas tienen tambien el potencial de actuar como puente para el tratamiento del uso de drogas, y puede proveer servicios de referencias, en algunos casos, servicios para hacer la prueba del VIH y apoyo psicológico, y cuidado médico general para detectar si hay tuberculosis o alguna otra enfermedad sexualmente transmisible. En Seattle, Washington, el programa de intercambio de agujas/jeringas, repartió 181 vales para el tratamiento de drogas de los cuales el 78% fueron exitósamente usados. El cincuenta y ocho por ciento iniciaron un programa de mantenimiento con methadone, y el 86% de estos estaban todavía bajo tratamiento tres meses después de la primera entrevista.(11)

¿ El costo vale la pena?

Si. El costo anual mediano para llevar a cabo un programa es de $169,000, con un promedio de entre $31,000-393,000. Lo que se traduce a entre $.71- $1.63 por jeringa distribuida.(3) Adicionalmente, los modelos matemáticos predicen que por 5 años, intercambiar agujas puede prevenir muchas infecciones del VIH entre los clientes, sus parejas sexuales y sus descendientes, a un costo de $9,400 por cada infección prevista.(3) Esto es mucho mas bajo que $119,000 lo que equivale al costo de por vida hacia una persona con la infección del VIH.

¿ Que se debe hacer?

Los esfuerzos para incrementar un mayor acceso a jeringas esterilizadas deberá formar parte de una estrategia mucho mas amplia en el tratamiento del uso de drogas y en las tareas de prevención. Los datos hasta ahora obtenidos, revelan suficiente evidencia para revocar la prohibición del uso de fondos federales en el servicio de intercambio de agujas/jeringas. Los estados con leyes en cuanto a las prescripciónes o recetas deberán revocarlas; aquellos estados con leyes de paraphernalia deberán revisarlas ya que estas restringen el acceso a las agujas/jeringas. Las autoridades locales y los oficiales de salud deberán trabajar con los grupos comunitarios para desarrollar amplios programas de prevención para la entre los UDIs y sus parejas sexuales, incluyendo pero no limitándose a programa de intercambio de agujas.

Los programas de intercambio de jeringas/agujas se han convertido en una práctica de salud pœblica a nivel mundial . La falta de apoyo al el facil acceso de agujas esterilizadas han sido descritas como equivalentes a la negligencia médica.(12)


¿ Quien lo Dice?

  1. Rice DP, Kelman S, Miller LS. Estimates of economic costs of alcohol and drug abuse and mental illness, 1985 and 1988. Public Health Reports. 1991;106:280-292.

  2. CDC. HIV/AIDS Surveillance Report. 1993;5:1-30.

  3. Lurie P, Reingold AL, Bowser B, et al. The Public Health Impact of Needle Exchange Programs in the United States and Abroad. Prepared for the Centers for Disease Control and Prevention. September, 1993.

  4. Compton W, Cottler L, Decker S, et al. Legal needle buying in St. Louis. American Journal of Public Health. 1992;82:595-596.

  5. Wiley J, Samuel M. Prevalence of HIV infection in the USA. AIDS. 1989;3(Suppl. 1):71-78.

  6. Curran JW, Scheckel LW, Millstein RA. HIV/AIDS Prevention Bulletin. April 19, 1993.

  7. Watters JK, Estilo MJ, Clark GL, et al. Syringe and needle exchange as HIV/AIDS prevention for injecting drug users. Journal of the American Medical Association. 1994;271:115-120.

  8. Kaplan EH, O'Keefe E. Let the needles do the talking! Evaluating the New Haven needle exchange. Interfaces. 1993;23:7-26.

  9. Lee FR. Data shows needle exchange curbs HIV among addicts. The New York Times. 1994;November 24:1, 9.

  10. Friedman SR, Des Jarlais DC, Wenston J, et al. New injectors rein at high risk for HIV infection. Presented at the X International Conference on AIDS. 1994;Yokohama, Japan. 073C.

  11. Seattle-King County Department of Public Health. Update of the Seattle-King County needle exchange program. March, 1992.

  12. Kirp DL, Bayer R. The politics. In: Stryker J, Smith MD, eds. Needle Exchange. Menlo Park, CA: Kaiser Family Foundation;1993.

This fact sheet is drawn from two recent reports, single copies of which are available free from the following sources:

Preparado por Peter Lurie y Pamela DeCarlo, Tradución Romy Benard-Rodríguez


Alentamos la reproducción de este documento; aunque, no se admite la venta de copias y UCSF deberá ser mencionada como fuente de esta información. Para obtener copias, llame por favor al Kaiser Family Foundation Publication Request Line al 800/656-4533, al National AIDS Clearinghouse al 800/458-5231.
©Abril 1996, University of California.


Esta información está diseñada para reforzar, no reemplazar, la relación que existe contigo y tu doctor.
©1996,1999. AEGIS.