AEGiS-BALA: Actualizaci˘n M‚dica Sobre La Mujer y El VIH


Actualización Médica Sobre La Mujer y El VIH

Being Alive; November 1997
Alexandra Levine, M.D.--Traducción: César De Dios, Voluntario de APLA y Eddy R. García Fernández, Educador sobre Tratamientos, APLA


Actualmente, las mujeres constituyen el mayor n·mero de personas contrayendo el Virus de Inmunodeficiencia Humana (vih) en los Estados Unidos. Mientras que la tasa de infección entre los hombres homosexuales ha bajado, la de las mujeres se ha incrementado. Se está viendo también un cambio en la manera en que las mujeres se están exponiendo al vih. Al principio de la epidemia, la mayoria de las mujeres vih positivas (vih+) se habían infectdo a través de la inyección de drogas. El día de hoy, la mayoría de las infecciones están ligadas a contactos sexuales con un hombre infectado. Se ha visto también que la edad promedio de las mujeres infectadas con el vih bajó de aproximadamente 34 años en 1991 a aproximadamente 25 años en la actualidad.

Transmisión Heterosexual

Así como el vih se puede encontrar en el semen, el virus puese estar presente también en las secreciones vaginales. Debido a que el semen es un fluido corporal más abundante, es más facil que un hombre infecte a una mujer a que una mujer infecte a un hombre. No obstante, existe la posibilidad de transmisión si cualquiera de ellos es vih+. Algunos factores tales como la presencia de otras enfermedades de transmisión sexual incrementan la posibilidad de infección con el vih a través del contacto heterosexual. Tener sexo durante el periodo menstrual de la mujer o tener sexo anal parecen también incrementar las posibilidades de que el vih sea transmitido. El educar a las mujeres acerca de los peligros de la infección por vih no ha sido una prioridad en las campañas de prevención de este país. Por el contrario, muy frecuentemente los educadores de la salud han ignorado el hecho de que el vih es un problema también entre las mujeres.

Sexo Seguro

El sexo seguro sólo se puede tener cuando ambas partes de la pareja son monógamos y ninguno de ellos se inyecta drogas. Si los dos resultan vih negativos al inicio de la relación, deben hacerse el examen de anticuerpos del vih otra vez, tres y seis meses después y a partir de ese momento permanecer vih negativos. Mientras que estos exámenes no se hayan realizado, la pareja debe tener sexo con preservativos (condones). Si la pareja cumple con todos estos requerimientos entonces no se necesitarían tomar otras precauciones.

Los condones deben ser siempre de látex; además, sólo deben usarse lubricantes a base de agua. Se puede también usar el espermicida nonoxinol 9. Sin embargo, este último punto está en controversia. El nonoxinol 9 ha demostrado matar al vih en pruebas de laboratorios y parece no irritar la capa protectora de la vagina. No obstante esto, un estudio recientemente publicado, llevado a cabo en Africa no encontró ningún beneficio preventivo contra el vih en mujeres que usaron este producto. Lo que verdaderamente se necesita es un microbicida que pueda matar al virus dentro del cuerpo. Esto podría ayudar más a las mujeres a prevenir la infección por el vih. Hasta que dicho microbicida sea producido, el nonoxinol 9 representa el mejor producto disponible en el mercado a este respecto. Pero, ¿por qué es necesario agregar un microbicida cuando se usa un condón?. Porque los condones no son 100 por ciento efectivos en prevenir la transmisión del vih. Algunas marcas de condones son más potentes y más confiables que otras, por eso la marca del condon que se use puede representar un factor importante en la transmisión del virus. Un análisis reciente de todos los estudios que observaron la efectividad de los condones estimó que su uso reduce el riesgo de transmisión del vih en un 70%. Esto es bueno pero no es el 100%.

El Impacto Psicológico de La Infección Por VIH En Las Mujeres

Casi todas las mujeres que descubren que son vih+ reportan que ellas experimentan una profunda soledad debido a su enfermedad. La mayoría de ellas nunca ha conocido o escuchado de otra mujer con el vih. De hecho las organizaciones que los homosexuales vih+ han creado para darse apoyo en los últimos doce años, sólo recientemente han empezado a crearse para mujeres vih+, y muchas de ellas sólo existen en las ciudades grandes. Otra diferencia social entre los hombres y mujeres seropositivos es el acceso a servicios clínicos. Es dificil para las mujeres infectadas encontrar clínicas de salud que entiendan la enfermedad del vih en mujeres, y si se llegan a encontrar, generalmente no reciben la misma atención que los hombres.

Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo en 1991, los investigadores estimaron que las mujeres tuvieron tres veces menos posibilidades de conseguir AZT que los hombres.

Enfermedades Oportunistas

Con una sóla gran excepción, las mujeres vih+ parecen desarrollar las mismas enfermedades oportunistas que los hombres vih+. Adicionalmente, la tasa de incidencia de estas enfermedades oportunistas es aproximadamente la misma en ambos géneros.

La gran excepción de la que hablábamos es el sarcoma de Kaposi(KS). Casi el 40% de los hombres homosexuales vih+ adquieren el sarcoma de Kaposi, mientras que en las mujeres es sólo el 2%. Aun más, todas las mujeres que lo han adquirido tienen un historial de relaciones sexuales con hombres bisexuales.

Síntomas de La Enfermedad del VIH En Las Mujeres

Las mujeres tienen ciertos síntomas de la infección por vih que no se presentan en los hombres. Muy frecuentemente, los prestadores de servicios de salud no tienen conocimiento de que estos síntomas pueden estar relacionados con el vih, ocasionando que estas condiciones no son detectadas y por lo consiguiente no sean tratadas. En las mujeres, el síntoma inicial más común de la infección por vih es la candidiasis vaginal (flujo vaginal). Esta infección es un problema para mujeres infectadas y no infectadas. Muchas veces el médico no se da cuenta o no sabe que esta condición médica, sobre todo si se presenta con frecuencia, puede ser una señal de la infección por vih, perdiendo de ese modo la oportunidad de examinar y tratar a su paciente durante las primeras etapas de la infección. De nuevo, éste es un problema donde los prestadores de servicios de salud no son capaces de identificar los signos de la infección del vih en las mujeres.

Sabemos ahora que las infecciones ginecológicas en general son más comunes, más severas y más difíciles de tratar en mujeres seropositivas que en mujeres negativas.

Un estudio que se hizo con mujeres, llamado WIHS por sus siglas en inglés, el cual se empezó hace sólo dos años, está empezando a proporcionar resultados. Este estudio es similar a un estudio llamado MACS realizado con hombres que se empezó hace doce años. Un problema médico que se está observando con mayor incidencia en mujeres positivas que negativas es la presencia de amenorrea (pérdida prematura de la menstruación). Con la infección del vih, se triplica la posibilidad de padecer de esta condición. A diferencia de la menopausia, donde la pérdida de los periodos mestruales está relacionada con el cese de funcionamiento de los ovarios, la amenorrea está relacionada con el funcionamiento de la glandula pituitaria, la cual aparentemente produce químicos equivocados (enzimas) en el cuerpo.

Las Mujeres VIH+ y Su Sobrevivencia

En 1992 se realizó un estudio que analizó los primeros años de la epidemia del sida y comparó sobrevivencia en hombre y mujeres seropositivos. Durante los años de 1981 a 1991, las mujeres diagnoticadas con sida tuvieron un periodo de sobrevivencia de 11 meses comparado con 14.4 meses en los hombres con sida. En una revisión de cerca de 17 estudios de sobrevivencia acerca del sida, los investigadores encontraron que las mujeres murieron más rápidamente que los hombres y fue más común para las mujeres haber sido diagnosticadas con vih almorir.

¿Qué esta pasando aquí? ¿Hay diferencias biológicas entre mujeres y hombres relacionadas con la sobrevivencia?. Los investigadores que hicieron el estudio de sobrevivencia de 1981 a 1991 revisaron de nuevo la información para comparar mujeres que fueron tratadas con AZT con hombres que fueron tratados con AZT. No se encontraron diferencias en la tasa de sobrevivencia media entre ambos géneros. Un estudio del centro médico Johns Hopkins comparó un grupo de mujeres con un grupo de hombres que fueron tratados con los mismos antirretrovirales (medicamentos contra el vih), encontrando que el nivel de sobrevivencia fue el mismo para ambos grupos. Se puede concluir entonces que, si reciben el mismo tratamiento, las mujeres sobreviven la enfermedad del vih tan bien como los hombres. El problema, como mencionamos anteriormente, es que las mujeres muy frecuentemente no reciben el mismo tratamiento que en el caso de los hombres. El acceso a los servicios de salud es más limitado para las mujeres y, aún teniendo acceso, no es fácil encontrar médicos que entiendan las manifestaciones singulares del vih en las mujeres.

Las Mujeres y Los Antirretrovirales

No sabemos mucho acerca de los aspectos singulares del uso de antirretrovirales en las mujeres. En los primeros estudios que se hicieron con estos medicamentos, las mujeres no fueron incluidas. Las compañías fabricantes de los medicamentos no querían arriesgarse a tener mujeres, posiblemente embarazadas, en sus estudios clínicos.

Esta situación ha cambiado, la Dirección de Medicinas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) requiere ahora que todos los estudios médicos incluyan participantes femeninos, aunque no especifique un porcentage mínimo obligatorio de estos participantes. Actualmente las recomendaciones para el consumo de los antirretrovirales son las mismas en hombres que en mujeres; sin embargo, en el caso de las mujeres, los médicos deben tomar en consiuderación el peso de ellas. La dosis para un hombre de seis pies de estatura (1.80m) puede no ser la ideal para una mujer de cinco pies (1.50m). Por otra parte, puede haber interacciones entre los medicamentos que son exclusivamente para mujeres y los medicamentos contra el vih. Un ejemplo de esto es la interacción entre varios inibidores de la proteasa y los anticonceptivos orales.

El VIH En Las Mujeres Embarazadas

Como mencionamos anteriormente, la mayoría de las mujeres que están infectadas con el vih se encuentran en sus años de fertilidad. Debido a eso, la cuestión del embarazo es uno de los asuntos más importantes entre ellas. A la fecha, no se tiene evidencia de que el vih cause problemas adicionales al feto o a la madre durante el embarazo. La unica excepción es cuando el feto se infecta con el vih durante el primer trimestre del embarazo. Si esto sucede, el sistema inmunológico del feto es destruido. En Estados Unidos, la tasa de transmisión del vih por parte de la madre hacia el feto es de un 30% si la madre no toma un tratamiento antirretroviral. La transmisión puede ocurrir durante la estancia del feto en el útero, al momento del nacimiento o durante la lactancia. En general mientras más alto sea el nivel de carga viral, mayor es el riesgo de transmisión para el feto. Sin embargo no hay un nivel de carga viral determinado que ayude a predecir la posibilidad de que el bebé nazca infectado o no. Esto significa que un nivel bajo de carga viral no garantiza que el feto no se infecte durante el embarazo. De la misma manera, un nivel alto de carga viral no garantiza que la transmisión del vih al feto ocurra necesariamente. Otros factores que incrementan el riesgo de transmisión del vih de la madre al feto son la edad y el fumar. Para disminuir el riesgo de transmisión al nacer, algunos doctores están sugiriendo que se practiquen cesáreas en vez de partos normales.

Revisión del Estudio ACTG 076

ACTG 076 es un estudio que comparó la tasa de transmisión de mujeres vih+ tomando un placebo (substancia que se semeja al medicamento, pero no lo contiene) y las que tomaron AZT durante el embarazo. Los investigadores encontraron que el 25% de las mujeres que tomaron placebo transmitieron el virus a sus bebés, mientras que sólo el 8% de las mujeres que tomaron AZT lo transmitieron. En otras palabras, el uso del AZT redujo el riesgo de transmisión habitual en un 17%.

¿Qué está pasando aquí?. Claramente el AZT como antirretroviral puede reducir la carga viral. Sin embargo, no es solamente el poder del AZT por sí mismo que reduce la transmisión del vih de la madre al bebé. Hay algún factor o factores involucrados que evitan que la madre transmita siempre el virus, de los cuales no tenemos conocimiento todavía. En general es recomendable para una mujer embarazada el tomar AZT o agregarlo a su regimen antirretroviral.

¿Qué pasa con los efectos colaterales del medicamento, particularmente para el bebé?. En el estudio ACTG 076, tanto las madres, como los bebés durante sus primeros meses de haber nacido, recibieron AZT. El temor consiste en que el uso del AZT a temprana edad puede estar asociado con el desarrollo de cáncer en la vida futura del bebé. Algunos estudios con ratas han demostrado que esto puede ocurrir, sin embargo no se han hecho estudios con seres humanos. En la actualidad, el riesgo de contraer cáncer en el futuro es una preocupación teórica, el riesgo por infección del vih es más inmediato y concreto.

Los resultados obtenidos a través del estudio ACTG 076 han sido utilizados por algunas personas para renovar el pedido de conducir exámenes de anticuerpos del vih obligatorios, en este caso específicamente pruebas del vih obligatorias para todas las mujeres embarazadas.

Actualmente la prueba se ofrece voluntariamene. Algunos estudios han demostrado que el 98% de las mujeres embarazadas están de acuerdo en hacerse la prueba del vih si se les explican los risgos de infección y transmisión. Sin embargo la demanda para pruebas obligatorias continúa. Esta es una lucha que no ha terminado y todos, mujeres y hombres seropositivos necesitan colaborar en la lucha contra las pruebas de anticuerpos del vih obligatorias.

Para mayor información referente a este artículo o sobre tratamientos contra el vih, comuníquese con Eddy R. García Fernández al 213.993.1484 o con Rubén Gamundi al 213.993.1483.


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