LOS ANGELES, Set 17 (AFP) - Por primera vez, las autoridades de California emitieron sendas multas de 30.000 dólares contra dos estudios de la industria pornográfica por no utilizar preservativos para el rodaje de sus películas.
Las multas contra las empresas Evasive Angles y TTB Productions ocurren como parte de una investigación que iniciaron las autoridades de la salud luego del escándalo que provocaron varios casos de contaminación con VIH en la industria porno a principios de año.
A esto se le sumaron las demandas que al menos tres actores presentaron por exponerse al VIH durante filmaciones para estas compañías.
Ahora las compañías de cine para adultos tienen 15 días para apelar la decisión del la División Ocupacional de Salud y Seguridad del Estado (Cal/OSHA, por sus siglas en inglés).
Susan Gard, portavoz de la organización, indicó que ambas compañías violaron la ley cuando los actores rodaron escenas manteniendo relaciones sexuales sin preservativo. Según la vocera, las leyes del Estado requieren que se protega a los empleados que se exponen al contacto con fluidos del cuerpo y la sangre en su trabajo.
"Esto significa que cualquier empresa o empleador que expone a sus trabajadores a material que puede estar infectado, sea semen o fluidos vaginales, debe seguir las regulaciones del Estado que protegen el lugar del trabajo", dijo Gard a la AFP.
"Cualquier fluido es considerado potencialmente infeccioso. Esto significa que se dede utilizar la debida protección", añadió.
El uso del preservativo es el principal dilema de la millonaria industria pornográfica del estado, que se debate entre proteger la salud de sus actores o complacer las fantasías de sus clientes.
En una industria que se regula a sí misma, esta es la primera vez que las autoridades de California deciden penalizar a las empresas del millonario sector, que emplea a miles de actores, protagonistas de escenas de sexo con múltiples colegas sin usar preservativo.
Pero la mayoría de los estudios que producen cine XXX responden que imponer el uso del preservativo provocaría un duro impacto en una industria afincada en el valle de San Fernando, (noroeste de California), que emplea a cerca de 6.000 personas (1.200 actores) y produce más de 11.000 películas cada año.
"Los consumidores no quieren preservativo; no hay que olvidar que para hacer una película porno se necesita tan sólo una cámara de video y una pareja manteniendo sexo", señaló Sharon Mitchell, directora y fundadora de la Clínica Médica de la Industria para Adultos (AIM, por sus siglas en inglés).
"Lo que sucederá es que la mayoría de las empresas trabajará de manera subterránea o se irá del Estado", añadió.
California, cuna de la industria pornográfica del país, acaparó titulares a comienzos de año al revelarse que Darren James, un actor que venía de filmar en Brasil, era VIH positivo.
En medio de una ola de pánico, varios estudios decidieron interrumpir su trabajo para realizar exámenes de sangre a los actores que protagonizaron escenas junto a James.
Al cabo de pocos días, los exámenes de tres jóvenes actrices dieron positivo.
"A partir de allí decidimos iniciar la investigación", dijo Gard.
La industria pornográfica se defendió alegando que su "sistema de auto-regulación" funciona muy bien: para trabajar, los actores deben presentar su examen de VIH "al día" emitido por AIM.
"Hasta ahora, desde que fundamos, sólo 17 actores -de miles y miles- dieron positivo en el examen de VIH, esto es 0,03%", indicó Mitchell, quien lanzó la clínica junto a un médico amigo, motivada por la aparición de varios casos del virus en la industria pornográfica a fines de los años 90.
Pero las autoridades del Estado parecen decididas a imponer el profiláctico, ante el temor de que el virus que causa el sida se extienda no sólo dentro de la industria sino fuera de ella.
"Los actores y actrices mantienen relaciones sexuales entre sí pero luego fuera de su trabajo lo hacen con abogados, maestras, solteros y casados", subrayó Peter Kerndt, director de prevención de las enfermedades de transmisión sexual del condado de Los Angeles.
"El impacto puede ser tremendo", comentó a la AFP.
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