LOS ANGELES, Set 1 (AFP) - Atraídos por la fama y por el dinero, la mayoría de los actores ingresan a la industria pornográfica a muy temprana edad, en un trabajo que algunos califican de "fantástico y divertido" y otros de "humillante y destructor".
La estrella Tawny Roberts sabía que poseía una belleza singular. Bastaba ver la atención que provocaba al caminar por su barrio de Dallas, Texas (sur). A los 21 años, junto a un ex novio, con el que tenía "un sexo maravilloso", decidió tomar provecho de "esa pasión" y trasladarla a la pantalla.
"Al principio lo hacíamos sólo entre nosotros, pero después nos animamos a mezclarnos", relató la actriz, que en tres años de carrera se convirtió en una de las mejor pagadas del sector.
"Ahora solo hago seis películas al año", afirmó Roberts, quien se jacta de integrar el elenco de las chicas Vivid, el estudio más grande de la millonaria industria porno estadounidense.
La actriz se negó a revelar su honorarios pero los expertos afirman que el salario de una actriz de Vivid supera los 100.000 dólares anuales. La cifra puede resultar tentadora, sobre todo si se tiene en cuenta que cada actriz no filma más que 20 escenas al año, de aproximadamente dos horas cada una.
"El trabajo es divertido, conoces gente encantadora y te llenas de fanáticos", añadió Roberts, una versión exagerada de una muñeca Barbie.
"Claro está, no es para toda la vida", aclaró mientras se cepillaba su larga cabellera. "A mí me encantaría tener hijos y no quiero estar en la industria en ese momento", aclaró.
Kody Coxxy, de Sacramento, California, adora su trabajo. "Te conviertes en una celebridad sin nunca haber pasado por una escuela de actuación", señaló la actriz, de 21 años.
"Y ganas mucho dinero haciendo gimnasia", subrayó. La mayoría de los estudios paga a las actrices entre 300 a 5.000 dólares por escena, dependiendo de la fama o de lo que ella esté dispuesta a hacer.
Para Wendy Divine, de Florida (este), el trabajo puede ser "destructor". "Sobre todo si eres mujer. Un día estás en la gloria y al otro día no eres nadie", relató.
Jenniffer, de 26 años, cree que su ocupación es "muy humillante".
"Quienquiera que diga lo contrario, miente", aseguró. "Por algo nadie se anima a decir dónde trabaja", resaltó, y agregó: "Yo me largo, me largo".
Pero salir no es siempre fácil. Es muy común ver que algunos actores intentan cambiar de trabajo y no lo consiguen, perseguidos por su "oscuro" pasado.
Un ejemplo, que dio que hablar hace unos años, fue el de Brandy Alexandre. La actriz fue expulsada de una empresa funeraria cuando ésta descubrió que la empleada en la recepción había sido una famosa actriz porno.
"Es un trabajo difícil. Muchos lo niegan porque la industria es negadora", afirmó Mitchell, directora de la clínica, que además de examinar a los actores para ver si tienen enfermedades de transmisión sexual (ETS), ayuda con programas de estudios a los que quieran salir del sector.
"Hay que entender que si quieres hacer esto por tres meses, te afectará el resto de tu vida. Siempre serás una actriz porno, incluso si te conviertes en una monja", escribió Jenna Jameson, en su libro "Cómo hacer el amor como una actriz porno".
Peter Shaft, de 25 años, dijo que empezó hace pocos meses para pagar su carrera de piloto, aunque los hombres en esta industria perciben la mitad de sueldo que las mujeres.
"Nadie sabe de esto en mi entorno. No lo entenderían", subrayó.
"Pero bueno, el trabajo me fascina: al fin de cuentas me pagan para mantener relaciones sexuales. Y ya sabes, el sexo es como la pizza, incluso si es mala, al final siempre es bueno", apuntó.
Así pensaba Lara Roxx cuando viajó desde Montreal a Los Angeles para filmar un par de películas, ahorrar dinero y regresar a Canadá.
Pero su vida dio un vuelco tras rodar una escena con dos actores, uno de ellos Darren James, que fue noticia este año luego de que se revelara que era portador de VIH. Pocos días después Roxx se enteró que ella había sido una de las que se había contagiado del virus que causa el sida.
"Yo creí que la gente involucrada en la industria pornográfica era la gente más limpia del mundo; eso es lo que yo pensaba", señaló.
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