PARIS, Dic 21 (AFP) - Un equipo de investigadores franceses podría haber descubierto una brecha en la lucha contra el virus del SIDA, al lograr, por primera vez mediante una terapia génica, engañarlo para impedirle que ingrese en el interior de las células, su blanco privilegiado.
Por ahora, las investigaciones -que serán publicadas el viernes en la revista estadounidense AIDS- fueron efectuadas con ratas. Pero los científicos tienen previsto hacerlo en monos, y pronto, en el hombre. No descartan que, con el tiempo, reemplace las multiterapias.
Esas ratas habían sido modificadas genéticamente para nacer sin defensas inmunológicas, y así poder recibir células humanas sin rechazarlas.
Luego, en su organismo, inyectaron dos genes que impiden que el virus se fije en la células, y una semana después, se les inyectó el virus del SIDA.
"Cuando el virus del SIDA encuentra una célula humana, es atraído por receptores, los CD4, en los cuales se fija para poder entrar al interior de la célula", explicó este jueves a la AFP el doctor Kamerl Sanhadji, responsable del laboratorio sobre déficit inmunitario del hospital Edouard Herriot de Lyon.
"Hemos querido limitar ese proceso, suministrando esos receptores al virus, pero en forma soluble", precisó.
Al ser engañado de esa forma, el virus se precipita hacia los CD4 que circulan libremente en el organismo y se fija en ellos. Termina muriendo, pues no puede entrar a la célula.
"Al cabo de tres semanas, la cantidad de virus presente en la sangre es imposible de detectar, inclusive con los medios más sofisticados, como la amplificación génica", destacó Sanhadji.
La evaluación de esta "carga viral" estuvo a cargo del servicio de virología de la profesora Christine Rouzioux, del hospital Necker de París.
No descartan que el virus se esconda en otra parte, en el cerebro, la médula, o los ganglios, como en general sucede en el hombre.
Pero como las ratas -inclusive las modificadas genéticamente- no se infectan, inclusive un examen post-mortem de esos órganos no permite verificar esta hipótesis, y ahora, los investigadores deberán efectuar pruebas en animales más cercanos al hombre, como chimpancés o macacos.
El doctor Sanhadji indicó que en "los próximos dos ó tres años", podrían comenzar a practicarse pruebas en enfermos, en especial en aquellos que son resistentes a las triterapias y cuya proporción -actualmente de 10 a 20%-, aumenta con regularidad.
Pero antes de pasar a pruebas en el hombre, es necesario que los virólogos encuentren un "caballo de Troya", es decir un vector, capaz de transportar los genes al interior del organismo sin riesgos para el paciente.
Para intentar corregir una enfermedad vinculada a un defecto de un gen o a un desperfecto total, los investigadores ya usaron dos tipos de vectores: derivados de retrovirus de cáncer de ratas y adenovirales, como el virus de la gripe.
Pero a esas dos familias les falta eficacia, y los investigadores ponen sus esperanzas en los servicios de "vectorología", recientemente creados en el Instituto Pasteur de París y de Lyon.
"En dos ó tres años, deberíamos contar con un adenovirus de segunda generación, desprovisto de las partes que actualmente provocan una reacción del sistema inmunológico del hombre y provocan su rechazo", estimó Sanhadji.
001221
AF0012C4_ES
© Agence France-Presse 2000. Todos los derechos son propiedad exclusiva de AFP. Los artículos y fotos no pueden ser publicados, transmitidos, reescritos para transmisión o publicación o redistribuídos directa o indirectamente por ningún medio sin la autorización previa por escrito de AFP. El material informativo de AFP no puede ser almacenado total ni parcialmente en una computadora, salvo para uso personal y no comercial. La AFP no será responsable por ninguna demora, imprecisión, errores u omisiones en ninguno de sus materiales informativos, o en la transmisión o entrega de todo o parte, o por cualquier daño en general. Como servicio de noticias, AFP no obtiene autorizaciones particulares de los sujetos, individuos, grupos o entidades contenidos en sus fotografías o gráficos, o citados en sus textos. Tampoco se obtienen autorizaciones de los propietarios de cualquier marca registrada o materiales con derecho de autor incluídos en las fotos o materiales de AFP. En consecuencia, el usuario será el único responsable de obtener cualquier autorización necesaria de parte de cualquier individuo u entidad necesaria, para cualquier uso de los artículos, fotos o gráficos de la AFP. http://www.afp.com/